Cómo programar el mando de la puerta de garaje (y qué hacer si falla)

programar mando puerta garaje

Te has comprado un segundo mando para que lo tenga tu pareja, o el de siempre ha empezado a fallar y toca reemplazarlo. En cualquiera de los dos casos, ahora tienes un emisor nuevo en la mano y la duda de cómo hacer que abra la puerta.

Programar el mando de la puerta de garaje es más sencillo de lo que parece en algunos casos, e imposible sin ayuda del receptor en otros. Todo depende de un detalle que casi nadie mira primero: el tipo de código que usa tu instalación.

Antes de nada: ¿código fijo o código evolutivo?

Esta es la pregunta que lo decide todo, así que empieza por aquí. Los mandos de garaje se dividen en dos grandes familias.

Los de código fijo son la tecnología antigua (grosso modo, anterior a 2005). Envían siempre la misma señal, y por eso son fáciles de copiar de un mando a otro. Suelen reconocerse porque llevan unos microinterruptores (dip-switches), unas pestañas blancas junto a la pila que fijan la combinación.

Los de código evolutivo (o rolling code) son los modernos. El código cambia en cada pulsación siguiendo un algoritmo, de modo que la señal de hoy no sirve mañana. Es mucho más seguro frente a copias no autorizadas, pero también más exigente a la hora de dar de alta un mando nuevo: no basta con copiar, hay que memorizarlo en el receptor.

Marcas con las que trabajamos a diario —DEA, Erreka y otras— usan mayoritariamente código evolutivo en sus equipos recientes, así que lo más probable es que tu instalación, si tiene menos de quince años, sea de este tipo.

Programar mando puerta garaje: los dos caminos según tu sistema

A partir de esa distinción, hay dos formas de proceder.

Copia de mando a mando (código fijo)

Si tu sistema es de código fijo y tienes un mando que funciona, puedes copiar el mando de garaje en el nuevo por «enfrentamiento»: se colocan los dos emisores frente a frente, se mantienen pulsados los botones correspondientes unos segundos y el nuevo aprende el código del antiguo.

Para esto suele usarse un mando universal multifrecuencia (los típicos «copiones») que replican el 90 % de los mandos de código fijo del mercado. No hace falta tocar el motor.

Alta en el receptor (código evolutivo)

Aquí el proceso es distinto: aunque copies el código, el mando no funcionará hasta que lo des de alta en el cuadro de maniobras.

Eso implica acceder al receptor, dentro de la carcasa del motor en puertas individuales, o en un armario técnico en garajes comunitarios, pulsar el botón de programación de la placa y, en ese momento, accionar el mando nuevo para que quede memorizado.

Cada fabricante tiene su secuencia exacta, y por eso conviene tener a mano el manual del motor.

El paso que casi todos olvidan: la frecuencia

Antes de comprar un mando nuevo, comprueba la frecuencia. En España conviven sobre todo dos bandas: 433,92 MHz y 868,35 MHz. Un mando en una frecuencia no habla con un receptor en la otra, por mucho que insistas.

La frecuencia viene indicada en la etiqueta del receptor o del propio mando; si compras un universal, asegúrate de que cubra tu banda. Este detalle es la causa número uno de los mandos que «no programan»: sencillamente, no son compatibles.

Qué hacer si el mando de garaje no funciona

Si has programado el mando y aun así no abre, o si el de siempre ha dejado de responder, repasa esta lista antes de dar nada por perdido. Cuando un mando de garaje no funciona, lo habitual es una de estas causas:

  • Pila agotada. Lo primero y lo más frecuente. Cámbiala por una nueva y prueba de nuevo.
  • Copiaste un evolutivo pensando que era fijo. Es el clásico «me abrió una vez y ya no»: un mando barato ha copiado un rolling code, pero al no estar dado de alta en el receptor deja de valer al segundo intento.
  • Memoria del receptor llena. Los cuadros admiten un número limitado de mandos. Si está lleno, no admite más altas hasta liberar espacio.
  • Frecuencia incorrecta o mando incompatible, como veíamos arriba.
  • Interferencias o distancia, que provocan fallos intermitentes.
  • Receptor averiado. Si el pulsador de pared abre la puerta pero ningún mando lo hace, el problema está en el receptor, no en los emisores.

Muchos de estos síntomas se solapan con otras averías de la puerta; si al final resulta que no es el mando sino que la puerta no responde a nada, lo tienes desglosado en nuestro artículo sobre qué hacer cuando la puerta de garaje no abre.

Cuándo merece la pena llamar en lugar de pelearte

Programar un mando de código fijo es una tarea de andar por casa. Dar de alta un evolutivo, acceder al cuadro de un garaje comunitario o diagnosticar un receptor que no memoriza ya no lo es, y ahí el ensayo y error suele terminar en un desplazamiento igualmente.

En comunidades, además, manipular el receptor sin autorización puede dejar sin acceso al resto de vecinos.

Si tu instalación es de código evolutivo, no localizas el receptor o el mando sigue sin funcionar después de todo lo anterior, nosotros lo dejamos programado y comprobado en un momento.

Puedes ver todo lo que cubrimos en nuestro servicio de automatismos, motores y mandos, o escribirnos directamente y te decimos qué mando necesita tu puerta y cómo lo solucionamos.

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